San Juan, 4 jul (INS).- Con el propósito de repudiar el colonialismo y reclamar el derecho de Puerto Rico a la soberanía y la independencia, integrantes de organizaciones sociales y políticas quemaron este 4 de julio banderas de Estados Unidos en distintos puntos del país en repudio al colonialismo imperante en esta isla del Caribe.
Mientras la gobernadora Jenniffer González, presidenta del oficialista Partido Nuevo Progresista (PNP), celebraba el 249 aniversario de la independencia de Estados Unidos en el municipio de Cataño, frente a la bahía de San Juan, en el sector de Hato Rey, en San Juan, se quemó la enseña estadounidense.
Representantes de diversas organizaciones se unieron a la ya tradicional iniciativa del activista René Torres Platet, siendo este año el orador principal Alejandro Torres Rivera, expresidente del Colegio de Abogados y Abogadas de Puerto Rico, quien consideró que «se impone la necesidad de confrontar la teoría con la realidad» de lo que es actualmente Estados Unidos.
Estableció que el contenido de la Declaración de Independencia de las 13 colonias inglesas el 4 de julio de 1776, que dio paso a la creación de Estados Unidos de América, dista mucho de lo que actualmente es el pensamiento político que prevalece en sus estructuras de su gobierno y lo que proyecta como potencia mundial.
«Aquel país emergente que proclamaba el derecho de los ciudadanos a derrocar gobiernos que dan la espalda al pueblo convirtiéndose en tirano, es hoy algo muy distinto de lo que concibieron en su proclama al mundo sus llamados padres fundadores», dijo el letrado.
Torres Rivera, miembro de la comisión nacional del Movimiento Independentista Nacional Hostosiano (MINH), expuso que enfrentando Puerto Rico un problema de relación política con otro país —en el pasado el Reino de España y hoy Estados Unidos—, no se ha resuelto con carácter definitivo su situación colonial.
Esta Junta de Control Fiscal tiene atribuciones que usurpan a su vez el mínimo de poderes delegados en el último modelo de gobernanza territorial adoptado a partir de 1952 con la creación del Estado Libre Asociado de Puerto Rico.
Con la imposición del modelo de la junta de control fiscal, Puerto Rico y sus frágiles instituciones de gobierno retroceden en el tiempo los ámbitos mínimos de gobierno propio para asuntos estrictamente locales que en el pasado bajo el ELA Puerto Rico tuvo.
«En Puerto Rico, el problema de la democracia es más complicado si tomamos en consideración el tema de la libertad en el marco de la dominación colonial que sufrimos», destacó en el acto de repudio a la dominación imperialista estadounidense.
Torres Rivera afirmó que «si bien hemos estado sujetos a la dominación colonial por parte de Estados Unidos de América desde la ocupación militar en 1898 y, luego, estableciéndose distintas modalidades de gobierno civil hasta el presente; también es cierto que (Washington) nunca ha adoptado una política descolonizadora» hacia esta nación caribeña.
«Peor aún, al giro de mediados de la segunda década en el Siglo XXI, cuando la comunidad internacional ha proclamado la cuarta década para la erradicación del colonialismo en el mundo, Estados Unidos ha impuesto a su antojo sobre nuestro pueblo una junta de control fiscal, compuesta por personas que no han sido electas o escogidas por el pueblo puertorriqueño, y que se arroga el derecho a decidir en áreas vitales para nuestro desarrollo como nación», ratificó el también profesor de la Universidad de Puerto Rico.
Además de San Juan, se produjeron protesta contra la dominación colonial en Comerío (centro) y en Cabo Rojo (suroeste) con representantes de organizaciones políticas y sociales que aspiran a poner fin a la dominación colonial de Estados Unidos. INS
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