San Juan (Puerto Rico).- Dos de las principales empresas navieras que operan en Puerto Rico destacaron este martes la necesidad de reforzar las acciones para optimizar los muelles y las operaciones en esos lugares.
Durante una audiencia pública de la Comisión de Asuntos Federales de la Cámara de Representantes, María Caraballo, presidenta de International Public Terminal (IPT), explicó que entre los gastos que deben asumir las compañías se encuentra la adquisición de grúas portuarias, cuyo costo individual oscila entre 15 y 20 millones de dólares.
Caraballo señaló que el cierre de algunos muelles y la limitación de espacio en los restantes subrayan la importancia de que el gobierno priorice las mejoras requeridas. Estas incluyen trabajos de dragado para garantizar el acceso adecuado de embarcaciones, así como la inspección de tablaestacas y la pavimentación en áreas operacionales esenciales.
Por su parte, José Nazario, gerente general de Crowley Puerto Rico Services, opinó que la remodelación multimillonaria en la zona portuaria de San Juan ha progresado lentamente, pese a que algunas de las tarifas establecidas por la Autoridad de los Puertos, como la cuota de atraque, se destinan a este proyecto.
Nazario hizo el planteamiento luego de que la Autoridad de los Puertos recientemente informó de la aprobación, por parte de la Junta de Supervisión Fiscal (JSF), de un presupuesto de 40 millones de dólares para la restauración de muelles y aeropuertos en toda la Isla.
“Son las compañías marítimas las que tienen que invertir en sus terminales subiendo los costos de los operadores. Entonces, no nos permiten bajar las tarifas porque tenemos que invertir en la infraestructura de los muelles”, señaló Nazario, quien preside la Asociación de Navieros de Puerto Rico.
Ambos concesionarios portuarios aseguraron bajo juramento que no han realizado aumentos en sus cargos privados para el manejo y almacenamiento de los contenedores.
En el caso de Crowley, Nazario explicó que sus tarifas que se negocian con sus clientes bajo contrato son de carácter confidencial. Las tarifas abiertas son para aquellos clientes que no tienen contrato con la compañía y están sujetas a las regulaciones de la Junta de Transporte de Superficie (STB, en inglés).
Esta declaración se dio en respuesta al alza implementado por la empresa Tote Maritime en sus tarifas por contenedor de 425 a 485 dólares, la cual entró en vigor el 8 de diciembre.
El representante José Aponte Hernández, convocó vistas públicas con el propósito de investigar los incrementos tarifarios en los muelles de Puerto Nuevo y San Juan. Tote Maritime no acudió a la audiencia.
También se ausentaron las empresas Luis Ayala Colón Sucrs, Puerto Nuevo Terminal y Puerto Rico Terminal, cuyos dirigentes solicitaron a la comisión cameral una prórroga hasta el 12 de enero de 2026.
Sin embargo, el legislador dijo que las compañías serán citadas a una nueva vista pública y concedió hasta las 12:00 p.m. del próximo 17 de diciembre para que envíen sus ponencias.








