Ann Arbor, Michigan.-Las comunidades que respaldan la industria cárnica estadounidense presentan peor calidad de aire y poblaciones más vulnerables en comparación con comunidades similares sin corrales de engorda
Las comunidades latinas están en el centro de una crisis ambiental y de salud relacionada con la industria cárnica en Estados Unidos. Más de 15,000 operaciones de cría intensiva de ganado vacuno y porcino generan el 70% del ganado y el 98% de los cerdos del país. Ahora, gracias a una investigación de la Universidad de Michigan, sabemos con certeza dónde se localizan la mayoría de estas instalaciones.
El estudio reveló que una cuarta parte de todas estas operaciones se concentra en solo 30 de los más de 3,000 condados del país. Lo más alarmante es que los niveles de un contaminante del aire, relacionado con problemas cardíacos y respiratorios, son significativamente más altos cerca de estas operaciones de alimentación animal (AFO, por sus siglas en inglés) que en condados similares sin estas instalaciones.
Lo más preocupante, señala el equipo, es que las comunidades vulnerables y marginadas, en especial aquellas con una mayor proporción de residentes latinos, son quienes enfrentan directamente los mayores riesgos. Estas comunidades suelen tener menor acceso a seguro médico y educación, lo que las hace aún más susceptibles al impacto de la contaminación y las injusticias ambientales asociadas a la industria cárnica estadounidense.
“Una de las cosas que revela este estudio es que podríamos centrarnos en un número limitado de condados para realmente abordar los impactos en la salud de estas comunidades”, dijo Joshua Newell, autor sénior del estudio publicado en Communications Earth & Environment.
“Si eres responsable de políticas públicas, un gobierno, un grupo comunitario o una asociación preocupada por estos temas, esto te permite desarrollar políticas o medidas muy específicas”, dijo Newell, profesor en la Escuela de Medio Ambiente y Sostenibilidad de la U-M (SEAS, por sus siglas en inglés). “Esa es una de las razones por las que mapear esto espacialmente es tan importante”.
‘Esto no tiene sentido’
El término AFO se refiere a un tipo específico de operación donde los animales se mantienen y alimentan durante más de 45 días al año, explicó Sanaz Chamanara, autora principal. El estiércol animal también se almacena en el sitio, lo cual tiene un impacto significativo en la calidad del aire. Además del olor, también contribuye al polvo y al material particulado que contaminan el aire.
Aunque entidades como la Agencia de Protección Ambiental de EE. UU. y el Departamento de Agricultura recopilan algunos datos sobre las AFO, existe variabilidad e inconsistencias en la forma en que esos datos se reportan en el país. Como resultado, el cuerpo de datos existente era desordenado y limitado en su alcance y precisión, señaló Chamanara.
Por ejemplo, ella combinó datos gubernamentales para comenzar con una lista original de más de 10,000 ubicaciones de AFO. Pero a medida que Chamanara comenzó a verificar esas ubicaciones con imágenes satelitales, encontró miles de sitios sin operaciones activas de AFO.
“No recuerdo los números exactos, pero al final los datos contenían solo alrededor de 5,000 ubicaciones”, dijo Chamanara, una cifra que era demasiado baja para ser precisa. “Vi eso y dije: ‘Esto no tiene sentido’. Y fue entonces cuando comencé a desarrollar todo el conjunto de datos”.
Un proyecto de ciencia comunitaria llamado Counterglow proporcionó información valiosa sobre dónde comenzar a buscar las AFO faltantes, pero Chamanara aún tuvo que revisar imágenes satelitales de cada condado de la parte continental de EE. UU. para localizar las operaciones. Este minucioso proceso fue un elemento clave de su trabajo doctoral para SEAS y de este nuevo estudio. Sin embargo, lo que más entusiasma a Chamanara es el trabajo futuro que permitirá.
“El primer objetivo de este proyecto fue desarrollar este conjunto de datos para asegurar que otros investigadores tengan acceso a él”, dijo Chamanara, quien ahora trabaja para Microsoft. “Puede ser útil para funcionarios de salud pública e investigadores de justicia ambiental”.
Además de identificar las ubicaciones, Chamanara también cartografió la extensión de cada operación de cría intensiva de ganado. Según ese análisis, las AFO del país ocupan un área equivalente a unas 500,000 canchas de fútbol americano, siendo las operaciones de ganado casi el 80% de ese total. En comparación, en el país existen unas 16,000 canchas de fútbol americano a nivel preparatoria, según la National Football Foundation.
El conjunto de datos del equipo puede encontrarse en línea como información suplementaria a su estudio.
“Vivimos en uno de los países más ricos en datos del mundo, y aun así, hasta que Sanaz Chamanara realizó este trabajo, no teníamos un conjunto de datos comprensivo sobre estas instalaciones masivas”, dijo Dimitris Gounaridis, científico investigador en SEAS y coautor del artículo.
“Y no afirmamos que incluya todas las AFO en EE. UU., pero es una muestra lo suficientemente grande como para sacar conclusiones con confianza”.
‘Es algo desagradable’
Debido a que existen datos nacionales sobre la calidad del aire y la composición socioeconómica de las comunidades, el equipo de la U-M pudo utilizar su nuevo conjunto de datos y examinar de manera sistemática las correlaciones con la presencia de AFOs a una escala sin precedentes. Investigadores han analizado estas conexiones antes, pero los estudios previos estaban limitados a áreas locales mucho más pequeñas.
En el estudio de la U-M, el equipo examinó la contaminación del aire conocida como PM2.5 como caso de estudio. PM2.5 se refiere a partículas con un diámetro de 2.5 micrómetros o menos, aproximadamente una millonésima de pulgada, lo que significa que estas partículas pueden ser fácilmente inhaladas por cualquier persona expuesta. Esta contaminación está relacionada con diversos efectos en la salud del corazón, los pulmones y las vías respiratorias.
“Permanece en el aire y puede llegar muy profundo a los pulmones y crear tejido cicatricial. Es algo desagradable. Realmente no existen niveles seguros de esta sustancia”, dijo Benjamin Goldstein, profesor en SEAS y coautor principal del nuevo estudio.
El equipo encontró que los niveles de PM2.5 eran, en promedio, un 28% más altos cerca de operaciones de engorda de ganado vacuno y un 11% más altos cerca de operaciones de cerdos, en comparación con condados similares sin AFO.
Los investigadores utilizaron datos del censo para analizar la composición sociodemográfica de las comunidades cercanas a las operaciones de engorda. Si bien el trabajo del equipo no responde a la pregunta de si una AFO se instala en cierta comunidad o si una comunidad se asienta alrededor de una AFO, eso no resta importancia al mensaje principal del estudio.
“La carne que consumimos proviene de algún lugar. Ocupa mucho espacio y produce mucha contaminación”, dijo Goldstein. “Y alguien, en otro lugar, tiene que soportar esa contaminación”.
Escrito por Matt Davenport de Michigan News, adaptado al español por Juan Ochoa.
https://espanol.umich.edu/noticias/2025/08/14/mas-contaminacion-y-menos-seguro-medico-en-condados-con-criaderos/










