El Papa León XIV recibió a los Capítulos Generales de los Hermanos Menores Conventuales y los Trinitarios, reflexionando con ellos sobre la riqueza de sus carismas, la fidelidad al Evangelio y el servicio a los perseguidos.
Patricia Ynestroza-Ciudad del Vaticano
En una audiencia celebrada hoy, el Papa León XIV recibió a los miembros de los Capítulos Generales de los Hermanos Menores Conventuales y la Orden de la Santísima Trinidad y Esclavos, así como a los delegados de las Terceras Órdenes y de los grupos laicales. En su mensaje, el Santo Padre ofreció una meditación profunda sobre la complementariedad de sus carismas, la fidelidad al Evangelio y el servicio a los perseguidos por la fe.
Una imagen que inspira unidad
A partir de esta imagen león XIV reflexionó sobre dos actitudes esenciales en la vida consagrada: la docilidad al Espíritu y la colaboración con el discernimiento de la Iglesia.
San Francisco, representado de rodillas con un gran libro abierto, personifica la radicalidad evangélica expresada en su célebre deseo de «vivir la regla del Santo Evangelio sine glossa». Por su parte, San Juan de Mata, de pie con la Regla aprobada, representa el trabajo de discernimiento eclesial necesario para encarnar ese carisma, dijo. “Ambas actitudes, lejos de estar reñidas, se iluminan mutuamente”, dijo el Pontífice, subrayando que esta complementariedad sigue siendo un modelo para el servicio de la Santa Sede a los carismas en la Iglesia.







