Santo Domingo (República Dominicana).- Residentes de los sectores Mil Flores y María Trinidad Sánchez (MATRISA), en el municipio Santo Domingo Este, reclamaron el cierre inmediato de la bomba de expendio de combustible Nativa, hasta que corrijan el derramamiento de combustibles de sus depósitos, el que afirman está contaminando los «pozos sumergibles que utilizan para abastecerse de agua».
Los querellantes, que hablaron con periodistas frente a la «Estación de Combustible Nativa», explicaron que han solicitado al Ministerio de Medio Ambiente, Ayuntamiento de Santo Domingo Este, Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Santo Domingo (CAASD) y al presidente de la República, Luis Abinader, que acudan en su auxilio, porque hay alrededor de 100 familias afectadas.
Manifestaron que han llevado comunicaciones a las autoridades gubernamentales para que intervengan en el conflicto y no han hecho nada al respecto.
«Hay un tanque pinchado en la «Estación de Combustible Nativa» y eso está dañando las bombas sumergibles y contaminando las aguas del subsuelo, a tal punto que no pueden utilizarla para bañarse, porque le irrita la piel, ni para lavar y mucho menos para limpiar en sus hogares, y estamos alertando a las autoridades para que vayan en su auxilio, nadie se ha presentado al lugar», manifestaron los residentes de los sectores Mil Flores y María Trinidad Sánchez en Santo Domingo Este.
Señalan que los comunitarios y presidentes de la Junta de Vecinos de los sectores se han reunido con los ejecutivos de Credigas, que son los mismos propietarios de la Bomba Nativa, para que corrijan el derramamiento de gasolina, «pero no les interesa resolver el problema».
De su lado, el presidente de la Junta de Vecinos de MATRISA, Lorenzo Acosta, señaló que el Ministerio de Medio Ambiente, el Ayuntamiento de Santo Domingo Este y la CAASD, tienen conocimiento del caso, «ellos pasaron a recoger una muestra del agua contaminada con gasolina y todavía no han dado respuesta».
«Ese problema tiene alrededor de un año, aunque la denuncia la hicieron recientemente y ellos saben que hay un problema, sin embargo las autoridades no han cerrado la estación de combustible Nativa, hasta que se investigue el caso», aseveró.
Por su lado, Ángel Ortiz, presidente de la Junta de Vecinos de Mil Flores, sostuvo que el problema se fue descubriendo poco a poco; el agua que se estaba extrayendo del subsuelo estaba llegando contaminada de combustible, y a medida que fue pasando el tiempo el problema fue empeorando al punto que el agua no sirve para nada, «las mujeres no pueden utilizarla siquiera para limpiar en sus hogares, ni para lavar sus ropas».
Dijo que los ejecutivos de la Estación de Combustible Nativa «hacen caso omiso al problema, inclusive, nos tratan como si estuvieran pidiéndoles un favor y no es así, estamos hablando de la salud de la población, ellos saben que hay que hacer una prueba, y esa prueba cuesta dinero y ellos no quieren hacerla».








