Redacción (Noticias ONU).- Mientras el Secretario General de la ONU aterrizaba en Beirut el viernes en señal de solidaridad con el pueblo del Líbano, las agencias de la ONU destacaron los peligros para los civiles, y en particular para las mujeres embarazadas y los trabajadores migrantes, en medio de los continuos bombardeos aéreos y el intercambio de cohetes entre combatientes de Hezbolá e Israel.
“Hay 11.600 mujeres embarazadas afectadas, y se prevé que 4.000 den a luz en los próximos tres meses”, afirmó Anandita Philipose, representante en el Líbano del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA).
“Muchas de estas mujeres se han visto obligadas a abandonar sus hogares, han quedado aisladas de servicios de salud esenciales y se han visto forzadas a dar a luz en condiciones peligrosas, algunas incluso al borde de la carretera”.
La situación en todo el Líbano se ha deteriorado drásticamente, especialmente en el sur, Beirut, el Monte Líbano y el valle de la Bekaa, desde que estalló la guerra en Oriente Medio, desencadenada por los ataques israelíes y estadounidenses contra Irán el 28 de febrero, los contraataques iraníes en varios Estados del Golfo, el lanzamiento de cohetes de Hezbolá contra Israel y los bombardeos israelíes en respuesta.
Infraestructura sanitaria golpeada
Según el UNFPA, 55 hospitales y clínicas se han visto obligados a cerrar, ya sea porque se encuentran en zonas afectadas por órdenes israelíes de evacuación masiva “o porque han sufrido daños directos”, añadió Philipose.
La misión de mantenimiento de la paz de la ONU en el Líbano, UNIFIL, ha registrado ataques diarios con cohetes, misiles y drones contra Israel y los Altos del Golán ocupados desde territorio libanés, así como fuego de artillería, bombardeos aéreos y ataques con drones por parte de soldados israelíes, que han realizado “incursiones terrestres de hasta siete kilómetros dentro del Líbano”, indicó Kandice Ardiel, portavoz de la misión.
Hablando por videoconferencia desde el cuartel general de la fuerza en Naqoura, cerca de la Línea Azul que separa el Líbano de Israel, Ardiel destacó una importante escalada el miércoles por la noche.
En esa ocasión se lanzaron más de 100 proyectiles desde territorio libanés y más de 100 proyectiles en respuesta desde Israel, además de siete ataques aéreos dentro de nuestra área de operaciones.
No obstante, “ayer las cosas estuvieron más tranquilas. No hemos visto tanta actividad y no tengo cifras de hoy, pero aquí en Naqoura ha estado relativamente tranquilo… aun así, es una situación muy volátil y todo puede cambiar en cualquier momento”.
Vulnerabilidad de los migrantes
Mientras continúa la violencia, la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) advirtió que más de 822.000 personas han sido desplazadas dentro del Líbano, y que los migrantes son “particularmente vulnerables” y “no tienen adónde ir”, señaló Mathieu Luciano, jefe de misión de la OIM en el país.
“El Líbano acoge a 200.000 migrantes. Vienen aquí por trabajo y son especialmente vulnerables”, explicó desde Beirut.
“Proceden de Etiopía, Sri Lanka, Kenia, Sudán, Bangladesh y otros países. La mayoría trabajaba en la agricultura, la construcción y también como empleados domésticos, y la crisis les ha golpeado duramente. Muchos se han quedado sin ningún lugar adonde ir y dependen de organizaciones comunitarias, iglesias, sus embajadas y ONG para encontrar seguridad”.
Según la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR), más de 4,1 millones de personas han sido desplazadas internamente en Afganistán, Irán, Líbano y Pakistán desde el inicio de la escalada.
Ayuda para salir de Irán
Dentro de Irán, la OIM indicó que ya ha ayudado a migrantes a regresar a sus países de origen.
“Tenemos solicitudes para ayudar a otros. En este momento, la barrera son los recursos para poder hacerlo”, explicó David John, director de Movilidad, Reasentamiento y Vías Laborales de la agencia.
“Hasta ahora, las cifras que se mencionan indican que unos 11.400 iraníes han cruzado hacia Türkiye, mientras que más de 24.600 afganos han regresado desde Irán a Afganistán. Ambas cifras se mantienen actualmente dentro del promedio diario de cruces”, dijo a los periodistas en Ginebra el portavoz de ACNUR, Babar Baloch.
La agencia de la ONU ha encontrado soluciones para contrarrestar las interrupciones en las cadenas de suministro provocadas por la guerra.
“A pesar del cierre del espacio aéreo y de numerosas interrupciones en el transporte, ACNUR ha podido responder con rapidez”, explicó Baloch.
“Los artículos esenciales de socorro están preposicionados en toda la región, incluido en Termiz, en Uzbekistán, estratégicamente cerca de Irán, además de varios almacenes a nivel nacional”.









