San Juan (Puerto Rico).- El Capitán de Puerto de la Guardia Costera en San Juan, estableció este miércoles la condición portuaria «Whiskey» para todos los puertos marítimos de Puerto Rico y las Islas Vírgenes estadounidenses debido a la tormenta tropical Erin.
En ese sentido, recomendó a la comunidad marítima que se mantenga alerta y tome las precauciones necesarias a medida que la tormenta Erin se acerca a las Islas Vírgenes estadounidenses y Puerto Rico con una trayectoria oeste-noroeste a través del Atlántico Central.
Durante la condición «Whiskey», las instalaciones portuarias están actualmente abiertas al tráfico comercial y todas las operaciones de transferencia pueden continuar mientras la condición permanezca vigente. Se recomienda a las embarcaciones de recreo que busquen puerto seguro.
Las instalaciones portuarias que revisen y actualicen sus planes de respuesta ante condiciones climáticas adversas y realicen los preparativos adicionales necesarios para estar adecuadamente preparados en caso de un posible impacto en la zona. Se advierte a los navegantes que no existen refugios seguros en estas instalaciones, y que los puertos son más seguros cuando el inventario de embarcaciones es mínimo.
Las embarcaciones que deseen permanecer en puerto deben solicitar la aprobación del Capitán del Puerto antes de la emisión de la Condición Portuaria X-Ray. Las solicitudes pueden enviarse por correo electrónico a D07-SMB-SecSJ-PREVENTION@uscg.mil. Mientras tanto, las embarcaciones transoceánicas de 500 toneladas brutas o más deben planificar su salida a más tardar en la emisión de la Condición Portuaria YANKEE, a menos que lo autorice el Capitán del Puerto.
La Guardia Costera exhorta a segurar sus pertenencias. Se insta a los propietarios de embarcaciones grandes a trasladarlas a puertos deportivos interiores, donde serán menos vulnerables a que se suelten de sus amarres o sufran daños. Las embarcaciones remolcables deben sacarse del agua y almacenarse en un lugar protegido de inundaciones.
Además recuerda a quienes dejen sus embarcaciones en el agua que retiren las radiobalizas de emergencia (EPIRB) y que aseguren los aros salvavidas, chalecos salvavidas y embarcaciones pequeñas. Si estos artículos no se aseguran correctamente, pueden soltarse y requerir que se desvíen valiosos recursos de búsqueda y rescate para garantizar que las personas no corran peligro.
También sugiere mantenerse alejado de las playas. La altura de las olas y las corrientes suele aumentar antes de que una tormenta toque tierra. Incluso los mejores nadadores pueden ser víctimas de las fuertes olas y corrientes de resaca causadas por los huracanes. Los nadadores deben mantenerse alejados de las playas hasta que los socorristas locales y las fuerzas del orden indiquen que el agua es segura.
Los residentes de la zona deben estar preparados: desarrollar un plan familiar, preparen un kit de suministros para desastres, tener un lugar adonde ir, asegurar su hogar y tener un plan para sus mascotas.
Pueden encontrar información en la página web del Centro Nacional de Huracanes.







