San Juan (Puerto Rico).- El salón de actividades de la Casa Dominicana en Puerto Rico resultó un espacio pequeño para las decenas de personas que acudieron este viernes al acto donde el municipio de San Juan bautizó con el nombre del ingeniero dominicano la sede de la estructura localizada en el sector Villa Palmeras, en Santurce.
Desde tempranas horas de la tarde comenzaron a llegar ciudadanos dominicanos y puertorriqueños para acompañar a Pachín en la distinción otorgada, tanto por sus aportes a la comunidad y a la Casa Dominicana, de la que es presidente de la Junta de Directores, luego de haber sido remodelada en el año 2016 para convertir la antigua Escuela José Gautier Benítez, en un centro cultural, educativo y comunitario.
La designación presidida por el alcalde de San Juan, Miguel Romero, quien en un mensaje a la audiencia destacó los atributos de liderazgo del ingeniero dominicano, resaltando su trayectoria enfocada en la solidaridad. Destacó que esa es la gran cualidad de Pachín, en una labor tanto en la Casa Dominicana como en las otras áreas en las que ha servido, comunitaria y profesionalmente, en las que no han predominado los colores ni las ideologías y se ha dado el tratamiento a todo el mundo por igual con énfasis en los más necesitados.
Por su parte, Ramírez, que estuvo acompañado de su esposa e hijos, proclamó que la Casa Dominicana es un hogar de todos donde se desarrollan eventos de distintas naturaleza y con personas de distintas nacionalidades, incluyendo la puertorriqueña.
Sostuvo que este es un proyecto enfocado en el servicio y que la honra y honor que le rendieron esta noche lo recibía como algo dirigido a todos, porque todos los que dan servicio, los que ayudan, se lo merecen.
En tanto, Mery Dacosta, presidenta del Concilio de Organizaciones Dominicanas en Puerto Rico, destacó la disposición permanente de Pachín, de aportar a las causas justas y su espíritu de desprendimiento para ayudar a que se logren los objetivos, al tiempo que dio testimonio de muchos proyectos en los que Ramírez estuvo en primera fila aportando tanto económicamente como con otros recursos y con sus ideas para ayudar a que varios proyectos tuvieran éxito.
En la actividad asistieron los excónsules dominicanos en San Juan, Franklin Grullón y César Cedeño, profesionales, dirigentes comunitarios, entre otros.








