Santo Domingo (Republica Dominicana). – La Conferencia del Episcopado Dominicano (CED), a través de su Instituto Nacional de Pastoral (INP), realizó el 44º Encuentro Nacional de Pastoral con la participación de obispos y 350 agentes de pastoral de todas las Diócesis del país, en la Casa María de la Altagracia
Ante la situación actual donde han fallecido diversos presuntos delincuentes, los obispos hicieron un llamado a la sociedad, al sistema judicial, y a las familias a buscar soluciones a través del diálogo y el entendimiento.
En ese sentido, monseñor Carlos Tomás Morel Diplán, arzobispo coadjutor de Santo Domingo y vicepresidente de la CED, resaltó la responsabilidad compartida de la familia, el Estado, las escuelas y la sociedad en la prevención de la violencia.
“No es solamente evangelizar, sino también nuestra misión como cristianos, pero como ciudadanos, es ayudar a que la sociedad también sea mejor”, expresó el prelado, al subrayar que la misión de la Iglesia debe contribuir a construir un mejor país mediante la participación de todos, “sin individualismos ni intereses particulares”, y el compromiso con el bien común.
En las palabras de bienvenida, monseñor Ramón Alfredo de la Cruz Baldera, obispo de San Francisco de Macorís y presidente de la CED, a través de una carta debido a su participación en un encuentro con presidentes de conferencias episcopales en Roma, motivó a los participantes a evaluar la realidad del país con los ojos de la fe para trazar “líneas pastorales claras, audaces y esperanzadoras”, que acerquen la “alegría del Evangelio a cada rincón de nuestra patria, especialmente a los más necesitados y vulnerables”.
Asimismo, monseñor Santiago Rodríguez, obispo de San Pedro de Macorís y presidente del INP, resaltó los “44 años de historia, entrega y servicio ininterrumpido” de la Iglesia al pueblo dominicano, al tiempo que exhortó a testimoniar la comunión frente a un “mundo que a menudo promueve la división y el individualismo”.
Durante la homilía en la Eucaristía, Mons. Morel Diplán, pidió oración por el “hermano pueblo panameño que ha sido sacudido por un fuerte terremoto”, al tiempo que reiteró el llamado a continuar orando por los pueblos que también han sufrido estas catástrofes: Venezuela y Colombia.
A esta actividad también asistieron diáconos, consagrados/as, y laicos/as, quienes evaluaron las acciones pastorales del año en curso y planificaron los trabajos del 2027, guiados con el tema “El pueblo de Dios que vive y celebra su fe desde la espiritualidad de comunión y participación”, según establece el Plan Nacional de Pastoral. E
El encuentro finalizó con el envío de los participantes, dirigido por los obispos, con una exhortación a trabajar para que el próximo año sea fecundo a nivel pastoral en todo el país.








