San Juan (Puerto Rico).- La tripulación del buque guardacostas Winslow Griesser y dos embarcaciones de la Armada de la República Dominicana rescataron el lunes por la mañana a 61 migrantes de una embarcación sobrecargada que se hundía, en aguas del océano Atlántico frente a la costa de la República Dominicana.
Todos los migrantes a bordo de la embarcación que se hundía fueron rescatados con éxito y trasladados a las unidades de rescate de la Armada de la República Dominicana presentes en el lugar. Sus nacionalidades aún no han sido determinadas.
Aproximadamente a las 5:50 la mañana, la tripulación del Winslow Griesser detectó una embarcación precaria sospechosa de unos 30 pies (9 metros) de eslora que estaba haciendo agua, a unas 12 millas náuticas al noroeste de Cabo Cabrón, República Dominicana.
El guardacostas Winslow Griesser avistó la embarcación mientras navegaba por aguas territoriales de la República Dominicana en virtud del acuerdo bilateral conjunto para ayudar a disuadir la migración marítima ilegal.
Al acercarse, la tripulación del guardacostas confirmó que la embarcación precaria estaba haciendo agua rápidamente e inició de inmediato el embarque de los pasajeros. Los operadores de guardia de la Guardia Costera también desplegaron una tripulación de un helicóptero de la Estación Aérea Borinquen, en Aguadilla, para brindar apoyo de rescate desde el aire, mientras que también respondió una aeronave de la Fuerza Aérea de la República Dominicana.
Poco después, las patrulleras de la Armada de la República Dominicana Capella (CG-108) y Algenib (Ll-169) llegaron al lugar para colaborar en el rescate. En conjunto, las tripulaciones embarcaron de forma segura a los 61 supervivientes.
«Gracias a la rápida respuesta de las tripulaciones de rescate de la Guardia Costera y de la Armada de la República Dominicana, se salvaron 61 vidas de una embarcación sobrecargada que se hundía», declaró el comandante Matthew Romano, jefe de respuesta del Sector San Juan.
Romano añadió que «sin embargo, estos viajes peligrosos e ilegales van en aumento, y nuestra suerte acabará por agotarse. No arriesguen sus vidas con traficantes despiadados. Elijan vías migratorias seguras y legales; si son interceptados, podrían enfrentarse a un proceso judicial o a una repatriación inmediata».
Recordó que apenas la semana pasada, una embarcación similar que transportaba migrantes volcó, arrojando a más de 60 personas a las aguas del Canal de la Mona. Una respuesta conjunta de varias agencias —que incluyó a la Guardia Costera, a las Operaciones Aéreas y Marítimas del Servicio de Aduanas y Protección Fronteriza, a las Fuerzas Unidas de Rápida Acción (FURA) de la Policía de Puerto Rico y a unidades de la Armada Dominicana— permitió rescatar a 49 de los migrantes y recuperar los cuerpos de tres fallecidos. Varias personas permanecen desaparecidas.
La Guardia Costera recordó que no se permitirá permanecer en los Estados Unidos ni en sus territorios a los migrantes interceptados en el mar o detenidos en tierra. Asimismo, las personas que lleguen de manera ilegal podrían ser declaradas no elegibles para opciones de autorización de permanencia temporal (parole) por motivos de inmigración legal y enfrentarse a la repatriación a su país de origen o al retorno al país desde el cual partieron.
La Guardia Costera señaló que, junto con sus socios del Grupo de Trabajo de Seguridad Nacional para el Sureste (HSTF-SE, siglas en inglés), mantiene una presencia constante con recursos aéreos, terrestres y marítimos en el estrecho de Florida, el paso de los Vientos, el canal de la Mona y el mar Caribe, en apoyo a la Operación Vigilant Sentry.
El enfoque combinado y de múltiples niveles del HSTF-SE está diseñado para salvaguardar la vida en el mar y, al mismo tiempo, prevenir la entrada marítima ilegal a los Estados Unidos y sus territorios.









