Anthony DiComo
NUEVA YORK — Aproximadamente dos horas antes de que los Mets retiraran su número 15 el sábado, el puertorriqueño Carlos Beltrán estaba de pie en la parte trasera de la sala de conferencias de prensa del Citi Field cuando un reportero le preguntó a Andy Green sobre él.
Green sonrió. Como manager interino de los Mets, Green será uno de los principales candidatos para continuar en ese rol si decide buscar el puesto (algo que no ha indicado que hará) después de esta temporada. Beltrán, quien fue dirigente de los Mets por un breve tiempo, también será un fuerte candidato si decide ser entrevistado.
Es posible que ambos busquen convertirse en el próximo piloto a tiempo completo del equipo. Es posible que ninguno lo haga.
“En este momento”, comentó Beltrán, “no tengo una respuesta para eso”.
Con ese contexto, un día destinado a celebrar el pasado de Beltrán contuvo mucho subtexto sobre su futuro. A lo largo de 20 temporadas en las Grandes Ligas, incluyendo seis y media con los Mets, Beltrán demostró su valor como un jugador con calibre de Salón de la Fama, convirtiéndose en apenas uno de cinco en la historia en conectar más de 400 jonrones y robar más de 300 bases. Tres años después de su retiro, Beltrán regresó brevemente a Queens como manager antes de que el equipo lo despidiera en medio de un informe de MLB que detallaba su participación en el escándalo de robo de señas de los Astros en el 2017.
Eso fue en el pasado. Desde la ruptura, Beltrán ha trabajado en la televisión y en la gerencia de los Mets, rehabilitando su reputación con una base de aficionados que durante mucho tiempo ha expresado ambivalencia sobre él. Beltrán no sólo es muy consciente de esa historia, sino que recientemente se ha vuelto menos reacio a abordarla, diciendo el sábado: “Es difícil conectar con una base de fanáticos cuando el mensaje que circula es siempre negativo”.
“Viniendo de un equipo de mercado pequeño y de repente estar en Nueva York, hubo cosas que necesité aprender y para las que no tenía herramientas en Kansas City”, continuó Beltrán. “Lidiar con los medios, lidiar con las responsabilidades, lidiar con las expectativas, lidiar con los altibajos del béisbol en una ciudad como Nueva York… es algo serio. Pero estoy agradecido. Estoy agradecido cuando miro mi carrera de 20 años y veo que jugué 10 en Nueva York. Así que creo que me fue bien… Creo que me hice más fuerte jugando en esta ciudad”.
Tras bastidores, Beltrán goza de una reputación menos accidentada. Los jugadores lo consideran realeza del béisbol: una persona con opiniones firmes sobre cómo batear y cómo tener éxito, además de un historial de Salón de la Fama para respaldar sus métodos. Eso, según su compatriota y viejo admirador, el campocorto Francisco Lindor, es la razón por la que sería un dirigente tan bueno.
“Si decide buscar el puesto, y si sienten que va a ser lo mejor para la organización, creo que va a tener éxito, para ser muy honesto”, comentó Lindor. “Es alguien muy respetado. Pero ser manager no se trata sólo de respeto. Se trata de conocer el juego y hacer los movimientos correctos en el momento adecuado, y de conectar con los jugadores, y creo que él puede hacer todas esas cosas”.
Al preguntársele directamente sobre su deseo de dirigir, Beltrán se lanzó a una respuesta de más de dos minutos, comenzando con la idea de que “ahora mismo, amo lo que estoy haciendo” y continuando con la noción de que “ser manager en las Grandes Ligas es un compromiso grandísimo”.
“No estoy diciendo que no esté dispuesto a asumir ese compromiso”, agregó Beltrán.
Tampoco está diciendo que lo esté. En el pasado, Beltrán ha calificado el puesto de dirigente como una de las metas por cumplir en su carrera. Sus comentarios del sábado fueron más moderados, elogiando a Green por el trabajo que ha hecho y señalando que si decide no buscar el puesto de manager de los Mets ahora, siempre puede reconsiderarlo en el futuro.
“No creo que haya nada en el mundo que no pudiera hacer si decidiera que eso es lo que quiere hacer”, comentó Green. “Creo que ha demostrado una y otra vez que va a tener éxito”.
La inclinación de Beltrán por el éxito es precisamente lo que lo llevó a él y a su familia al Citi Field el sábado. Su número 15, un número que eligió originalmente para conmemorar el cumpleaños de su esposa Jessica, ahora cuelga junto a los de Tom Seaver, David Wright y otras leyendas de los Mets. Varios compañeros miembros del Salón de la Fama del equipo hicieron el viaje a Nueva York para honrar a Beltrán, sentados en el terreno mientras el maestro de ceremonias Howie Rose enumeraba sus logros como jugador.
“Diría que fueron mis mejores años en el béisbol”, dijo Beltrán sobre su tiempo con los Mets.
El tiempo dirá si esos años terminarán siendo simplemente un primer acto.
Anthony DiComo, reportero senior, ha cubierto a los Mets para MLB.com desde el 2007.
https://www.mlb.com/es/news/carlos-beltran-numero-15-retirado-mets-futuro-manager-2026









