San Juan (Puerto Rico).- La tripulación del buque patrullero Joseph Doyle, de la Guardia Costera de Estados Unidos, repatrió este martes a 51 migrantes a San Pedro de Macorís, República Dominicana, tras interceptar el sábado una embarcación en aguas del Canal de la Mona, frente a las costas de Aguadilla, Puerto Rico.
El personal de guardia del Sector San Juan de la Guardia Costera movilizó recursos para interceptar una embarcación sospechosa sobrecargada, después de que una tripulación aérea del Servicio de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) la avistara el sábado, gravemente sobrecargada, frente a Aguadilla, Puerto Rico.
Los operadores desviaron rápidamente al buque Joseph Doyle para interceptar la embarcación y desplegaron una tripulación de un helicóptero de la Estación Aérea Borinquen, en Aguadilla, para brindar apoyo en las labores de búsqueda y rescate.
Poco después, el Joseph Doyle interceptó la embarcación y su tripulación embarcó a 51 migrantes: 34 ciudadanos dominicanos (30 hombres, dos mujeres y dos menores) y 17 ciudadanos haitianos (15 hombres y dos mujeres). Los adultos fueron entregados a las autoridades de la Armada de la República Dominicana, mientras que los dos menores quedaron bajo el cuidado del Consejo Nacional para la Niñez y la Adolescencia (CONANI).
«Esta exitosa intercepción destaca la perfecta interoperabilidad entre nuestros buques, las tripulaciones aéreas y marítimas de CBP y nuestros socios de las fuerzas del orden federales y locales dentro del Grupo de Trabajo de Seguridad Nacional de San Juan», declaró el comandante Matthew Pinhey, oficial al mando del buque Joseph Doyle.
Agregó que «también refleja nuestra sólida colaboración con la Armada de la República Dominicana para detener la migración ilegal y peligrosa en el Canal de la Mona. Estas travesías marítimas son intrínsecamente peligrosas y a menudo exponen a las familias a embarcaciones no aptas para la navegación, gravemente sobrecargadas y sin ningún equipo de salvamento. Nuestra prioridad compartida sigue siendo proteger la vida en el mar y asegurar las fronteras marítimas de nuestra nación frente a esta amenaza».
La Guardia Costera de EEUU reiteró que cualquier persona sorprendida participando en una travesía migratoria ilegal podría enfrentarse a un posible procesamiento judicial o a la repatriación inmediata a su país de origen o de salida.
Esta intercepción forma parte de los esfuerzos del Grupo de Trabajo de Seguridad Nacional (Homeland Security Task Force) de la región de San Juan para combatir el tráfico de personas y disuadir la migración marítima ilegal.






