Jenny Berenice dice que la demora del código Penal favorece la criminalidad, pero silencia que ese código refuerza la impunidad y niega derechos fundamentales de mujeres, niñas, adolescentes y otros sectores históricamente discriminados Echémosle un vistazo a ese texto:.
Su art.14 le quita responsabilidad penal al Estado, Alcaldías, distritos municipales, iglesias y partidos políticos.
El artículo 32 reduce la prescripción de la corrupción a 20 años, liberándola de sanción penal y desconociendo que los delitos son irreversibles y siempre sancionables, nunca deben prescribir..
Ese código establece la jurisdicción militar y policial privilegiada para proteger a la alta oficialidad delincuente, criminal y represiva.
Y la verdad es que no llega al colmo de eximir expresamente de penas a las empresas y corporaciones del gran capital privado, dominicano y transnacional, porque no necesitan hacerlo: son la médula del poder impune.
Porque las grandes empresas capitalistas son el principal factor de poder en el marco de un sistema capitalista gansterizado y de una institucionalidad corrompida y secuestrada por sus empresas y su dinero, siempre en compañía de la partidocracia corrompida y el generalato crimina, todos con la la tutela imperialista.
Una gran parte de su corrupción está legalizada con las exoneraciones, exenciones, leyes onerosas, contratos-estafas y privilegios que les otorgan. Otra parte lo logran con sobornos, evasiones, subvaluaciones y sobrevaluaciones toleradas
Los principales protagonistas y beneficiarios de la gran corrupción ejercen el poder como clase dominante, desde el gobierno, el Estado, la partidocracia y hasta desde ciertas instancias eclesiales… Y lo ejercen a nivel civil, policial, militar, político y empresarial.
No se trata de una sola o determinada facción o sector, es un sistema con diversos mecanismos.
Tampoco se trata de una u otra modalidad de robos del presupuesto, de los préstamos gubernamentales y los patrimonios territoriales (suelos, subsuelos y sobresuelo), sino de todas las malas artes en el ejercicio del poder.
En todas modalidades de corrupción participan y se auto-protegen grandes corporaciones y empresas de factura criolla y transnacional, cúpulas de los partidos que han gobernado y jefes policiales y militares de turno; todos bendecidos por ciertas jerarquías eclesiales inescrupulosas y defendidos por grandes medios, espacios y redes de comunicación de su propiedad y a su servicio. Y mientras más arriba se ubican, mayores beneficios obtienen de esas prácticas dolosas.
Los carteles de la corrupción más prominentes son los de la construcción, las drogas, el negocio de la salud, los combustibles y las importaciones de alimentos.
Casi todas sus conexiones con el Estado, con presidentes y ministros y con empresas privadas identificadas, están impunes. La mayoría de esas conexiones no han sido tocadas, ni por el gobierno ni por la Justicia de Leonel, ni por Danilo y sus cortes, ni por el régimen vigente.
Abundan los casos de narco-política del PRM y ni siquiera se investigan.
En la actualidad la mayor parte de los engranajes del Ministerio Público-MP y del Poder Judicial-PJ son tutelados por la Embajada EU, USAID, las organizaciones corporativas del empresariado, las cúpulas de los partidos y las grandes oficinas de abogados que le sirven.
El propio Presidente Abinader gravita fuertemente sobre la PGR.
Es un gran empresario metido a político, que piensa y actúa como empresario, que le abrió cancha gubernamental a las cúpulas empresariales y es solidario con elites capitalistas inescrupulosas, algunas de las cuales financiaron su campaña (incluidos narco-empresarios vinculados al PRM),
Cierto que se iniciaron algunos procesos judiciales importantes, pero muy concentrados en la corrupción pele-danilista y en el entorno familiar del ex presidente Medina, que bien se los merecen; aunque es notorio cómo incluso esos casos han sido mediatizados.
De los procesos abiertos, solo unos pocos apuntan contra la nueva corrupción (PRM-Gobierno) de nivel medio, algunas estancadas y ninguna apuntando a estamentos superiores.
Llama la atención la absoluta impunidad del otro PLD (FP) y su jefe, a pesar de tantas denuncias y evidencias, no pocas relacionadas con narco-política de alto nivel.
Pasa igual con narco-política vinculada al PRM y al generalato, con los jefes militares-policiales asesinos y con la corruptela anterior del PRSC, PRD y grupos asociados al PRM en condición de sanguijuelas.
No se abordan judicialmente las estafas de Antena Latina, San Souci, Cogentrix, Barrick, Super Tucanos, Mafia del Gas Propano-Combustibles, EGE-Haina y EGE-ITABO.
Nada se hace sobre la corrupción de ex presidentes.
En el caso de SENASA no se pasa de Santiago Hazim y se protege al presidente de turno, a la vicepresidenta y al Ministro Atala, que muchísimo tuvieron que ver con esa gran estafa
Abundan las vacas sagradas y no es accidental: todo esto fríamente calculado.
La mafia de Odebrecht impune. Incluida la de Punta CATALINA
Pero, además, ese código excluyó las tres causales, consagró el castigo corporal a los menores y favoreció la discriminación de los homosexuales y lesbianas Mientras se evade la pedofilia eclesial.
Quienes tienen tanta premura a favor de la aprobación de este código son, en fin de cuentas, protectores/as de todos esos mecanismos de impunidad.
@narcisoisaconde
(El autor es dirigente político residente en Santo Domingo, República Dominicana).









