Por Sandra D. Rodríguez Cotto
Décadas antes de que Ricky Martin cantara «La copa de la vida» en un mundial de fútbol en Francia, catapultándose a la estratosfera musical global, y mucho antes de que figuras como Daddy Yankee, Don Omar o Nicky Jam tan siquiera soñaran con llevar el reguetón al mundo. Cuando René Pérez y Calle 13 no pensaban nacer y cuando Bad Bunny ni existía en el ideario musical, ya una mujer negra puertorriqueña había roto todas las brechas. Pionera. Recordada como la reina del filin y la «Muñeca de Chocolate», allí estaba Lucy Fabery.
Precursora del jazz latino e intérprete sensual del ‘filing’ ese estilo de interpretar los boleros, tuvo una vida verdaderamente legendaria. Paró en seco a un Fidel Castro en plena revolución en 1959 para que la dejara salir de La Habana de regreso a San Juan. Con su poder y sensualidad cautivó a muchos, dejando rendidos a sus pies a figuras míticas de Hollywood y de la era de oro del cine mexicano. Era un símbolo sexual adelantado a su época, ataviada con glamorosos trajes de sirena y bufanda de plumas, pero más que nada, fue una de nuestras primeras grandes divas puertorriqueñas en toda América Latina y Europa.
Momento justo en que develaron el nombre de Kucy Fabery para la carretera. Observa la alcaldesa Rosimar Trujillo y el periodista Luisito Berríos.
Hoy, cientos de personas se dieron cita en la calle Dufresne, esquina Antonio López, de su natal pueblo de Humacao, para rendirle un tributo memorable a esta figura imprescindible de la cultura caribeña. El motivo fue oficializar el nombramiento de un tramo de esa vía (carretera PR-924) como Luz Ercilia Fabery Zenón «Lucy Fabery».
Este homenaje fue una promesa de amor. Días antes de morir la cantante en 2015, el periodista Luis Ernesto Berríos le prometió gestionar este reconocimiento, pues ver su nombre en el pueblo que la vio nacer era el gran sueño de la artista. Mucho luchó y se afanó Berríos hasta lograrlo.
Primero le llevó la idea al entonces alcalde Marcelo Trujillo, quien acogió rápidamente el proyecto y la Legislatura Municipal lo aprobó, pero el tiempo tenía otros rumbos. El azote del huracán María, la pandemia del covid-19 y los cambios de administración lo pospusieron por años. Finalmente, la actual alcaldesa, Rosamar Trujillo —hija del exalcalde—, cumplió la promesa.
«Si hoy estoy aquí fue porque desde el día uno nos hemos dedicado a que nuestro pueblo honre la historia», expresó la alcaldesa de Humacao. «Porque no son los edificios que hacen grande a mi pueblo. Es su gente y los que nos antecedieron. Lucy Fabery es parte de ese valor histórico… Para que todos recuerden que antes había aquí una buena cepa que nos dejó huellas», añadió con orgullo.
La actividad se convirtió en un espectáculo hermoso y nostálgico, coordinado por Berríos, quien no solo unió a grandes artistas, sino a amigos que lo acompañan siempre.
Comenzó el evento con muchas de las mujeres asistentes y las cantantes lucieron boas de plumas, emulando el icónico estilo de la diva. También se repartieron entre los asistentes, unos abanicos de mano con la imagen de Lucy Fabery. Un cuadro con la imagen de la mítica artista engalanaba la tarima, adornada de hermosos arreglos florales.
La magistral animación de la actriz Lourdes Morán mantuvo al público cautivo, entrelazando temas, anécdotas y saludos a las múltiples personalidades del quehacer artístico del país que se dieron cita allí. Entre estos estaban las hermanas y primerísimas actrices Idalia y Flora Pérez Garay, el gran actor Ramfis González, dramaturgos, músicos y varios artistas de la Fundación Nacional para la Cultura Popular.
El banquete musical, acompañado por el reconocido pianista Junito Laredo, hizo vibrar hasta las sillas. Abrió la voz de otra diva, Choco Orta, quien prácticamente paralizó a todos con su poderosa interpretación musical. Fue seguida por el cantante y actor mexicano-boricua Fernando Allende, y después, la cantante y vedette Gladys Núñez hizo una presentación cariñosa, recordando a Fabery, e hizo sonreír a los asistentes con sus ocurrencias. Después, el público quedó absorto con el impactante filin de las gemelas Zeny y Zory Beveraggi.
Un momento cumbre ocurrió cuando la primerísima actriz e Ivonne Coll, gran amiga de Fabery, sorprendió al subir a la tarima y cantar, y rememoró con emoción las palabras de Fabery el día que la conoció: «Tú eres la muñeca blanca, pero yo soy la muñeca negra».
Luego subió a escena la actriz y profesora Jacqueline Capó, quien también cautivó con su potente voz y filin. Capó rememoro con amor al decir que tuvo el privilegio de conocer a Fabery desde niña, ya que creció viendo a la diva en su casa familiar junto a su recordado padre, el cantautor Bobby Capó. Por cierto, la gloriosa estirpe de los Capó continúa con el famoso actor y cantante Pedro Capó, nieto de Bobby y sobrino de Jacqueline.
Al evento asistieron familiares y una hermana de crianza de la cantante, visiblemente conmovidos. La emoción se selló con el anuncio de que ya se trabaja en un proyecto especial sobre la vida de la intérprete de voz ronca que compartió escenarios con titanes como Benny Moré, Celia Cruz y Agustín Lara, para que las nuevas generaciones descubran el mito que llegó a ser. Como la verdadera diva que siempre será.








