San Juan (Puerto Rico).- La presidenta de Servidores Públicos Unidos de Puerto Rico, Concilio 95 AFSCME, Jessica Martínez Santos, exigió este lunes a la Oficina de Administración, Transformación y Recursos Humanos (OATRH) y a la Junta de Supervisión Fiscal (JSF), que se sienten con los representantes exclusivos de los trabajadores del sector público a ser impactados por el nuevo Reglamento de ajustes salariales.
En la reunión buscan discutir ese sistema y llegar a acuerdos referente al mismo.
La unión calificó como un «insulto» que los trabajadores y los sindicatos se enteren por los medios de comunicación que el gobierno pretende imponer un nuevo esquema salarial «sin tan siquiera sentarse con los representantes exclusivos de los trabajadores», y recordó que el reciente Plan de Clasificación y Retribución de 2023 fue un «fiasco total para una gran cantidad de empleados».
«Ese plan no fue lo que habían anunciado, para cientos de trabajadores el mismo fue un fraude ya que no recibieron ni un centavo en aumento a pesar de la sobrecarga de trabajo y los años de servicios. Fue un plan injusto. Ahora imponen un reglamento de aumentos salariales condicionado a ciertos criterios y ni siquiera nos enviaron una copia. Están repitiendo la misma historia, ¡el mismo error al no consultarnos!», declaró Martínez Santos.
La líder sindical señaló que «el gobierno no puede seguir con su actitud de desprecio y arrogancia hacia los trabajadores públicos. Todo lo concerniente a salario y condiciones de trabajo es materia de negociación colectiva. La Ley 45 de 1998 establece claramente el derecho y la obligación del patrono de negociar con los representantes exclusivos de los empleados públicos. La OATRH se ha mantenido con una actitud de no reconocer a los representantes exclusivos, y eso es una violación directa a la ley».
Martínez Santos criticó el nuevo reglamento que establece un sistema de tres «zonas» salariales, al señalar que «es el mismo cuento» que con el plan de 2023.
«Nos dicen que habrá aumentos basados en destrezas, pero eso fue precisamente lo que nos prometieron y no cumplieron. Los trabajadores que más necesitan aumentos son los que tienen años en el servicio y que fueron ignorados. Un empleado con 20 años de servicio no puede ganar lo mismo o menos que un trabajador recién reclutado. Aunque reconocemos que ningún trabajador en Puerto Rico tiene un salario base digno, no podemos seguir permitiendo que el Gobierno no reconozca los años de servicios y nos sigan imponiendo salarios de miseria. Todos los trabajadores en el servicio público llevan años en un sistema de esclavitud moderna en donde la sobrecarga laboral y ambientes hostiles son la orden del día», añadió.
La líder sindical cuestionó «¿Cómo es posible que un reglamento que afecta a todos los trabajadores del sector público, que define cómo se van a otorgar aumentos, diferenciales y ascensos, se apruebe sin una sola reunión con los sindicatos? Lamentablemente esto es un abuso y un acto de mala fe».
Servidores Públicos Unidos, Concilio 95 AFSCME, reiteró que lo que el nuevo reglamento pretende establecer es materia de negociación, según lo establece la misma ley. «Esto tiene que discutirse en la mesa de negociación. De otra forma se va a prestar para que dichos aumentos sean para recompensas políticas».
El sindicato advirtió que evaluará legalmente sus opciones para proteger los derechos adquiridos de sus miembros y sus convenios colectivos.






