Santo Domingo (EFE).- República Dominicana incrementará el impuesto sobre la renta a las más grandes empresas del país, aumentará el cobro por transferencias bancarias y aplicará una subida de 10 dólares a los boletos aéreos, para recaudar unos 850 millones de dólares para enfrentar la «crisis» en la economía.
Además, creará un impuesto selectivo al consumo de cigarrillos electrónicos, subirá la tributación de casinos y juegos de azar y eliminará el pago anticipado de las ganancias de las microempresas, según informó este jueves en rueda de prensa el ministro de Hacienda y Economía, Magín Díaz.
Las medidas estarán contempladas en un proyecto de ley que será enviado al Congreso Nacional (bicameral) donde el oficialista Partido Revolucionario Moderno (PRM) dispone de mayoría absoluta.
El planteamiento del Gobierno aumenta hasta un 27 % el impuesto sobre la renta de los ingresos personales de 400.000 pesos en adelante (unos 6.700 dólares) una medida que, de acuerdo al funcionario, «sólo afectaría al 0,26 % contribuyentes».
El proyecto elimina de «leyes anacrónicas» como la que grava las hipotecas, que data de 1890; la del impuesto a los fósforos, de 1935; y la ley de control de estampillas, de 1966.
Se eliminan también gradualmente los impuestos a la constitución de compañías y al impuesto selectivo a los seguros de vida, medidas que el Gobierno califica como obstáculos a la competitividad y a la formalización, puntualizó el funcionario en un documento que recoge las informaciones del encuentro con los medios.
Díaz consideró que la «principal medida» de consolidación fiscal es el incremento de un 27 % a un 30 % del impuesto sobre la renta a las grandes empresas, las que reportaron el año pasado ingresos por más de 1.000 millones de pesos (unos 16,6 millones de dólares), que se aplicará por tres años.
Entre los aspectos más destacados de la propuesta, según el funcionario, están la no modificación del 18 % que recauda el impuesto a las transferencias y bienes industrializados y servicios (Itebis), ni gravámenes a los combustibles, vehículos, alcohol, cigarrillos convencionales, seguros y telecomunicaciones.
Tampoco se modificarán las tasas del impuesto al patrimonio inmobiliario (IPI), los impuestos a los intereses y dividendos, ni se incorporarían nuevos gravámenes a las plataformas digitales.
En el ámbito inmobiliario, el Gobierno plantea reducir de 25 % a 10 % el impuesto sobre las ganancias obtenidas por personas físicas al vender una propiedad.
La iniciativa del Gobierno dominicano busca enfrentar los efectos de la crisis internacional, principalmente por la subida de los precios del petróleo y el transporte, además de «facilitar» las operaciones de las medianas y pequeñas empresas.EFE








