Singapur.- Una operación coordinada por la Organización Internacional de Policía Criminal (INTERPOL) en 90 países y territorios culminó con la incautación de 6.42 millones de dosis de productos farmacéuticos no autorizados y falsificados, valorados en 15.5 millones de dólares.
La Operación Pangea XVIII (del 10 al 23 de marzo de 2026) condujo a 269 arrestos y al desmantelamiento de 66 grupos criminales involucrados en el tráfico ilícito de productos farmacéuticos.
De acuerdo con la INTERPOL, fuerzas del orden en varios países iniciaron 392 investigaciones y ejecutaron 158 órdenes de registro dirigidas a redes criminales que distribuían productos médicos no autorizados, falsificados, de calidad inferior y adulterados.
Entre los productos más incautados se encontraban medicamentos para la disfunción eréctil, sedantes, analgésicos, antibióticos y productos para dejar de fumar.
Además, las operaciones de control digital desmantelaron aproximadamente 5.700 sitios web, páginas de redes sociales, canales y bots automatizados vinculados a delincuencia organizada, utilizados para comercializar y vender medicamentos ilícitos.
Valdecy Urquiza, secretaria general de INTERPOL, declaró que “los medicamentos falsificados no solo constituyen un fraude, sino que ponen vidas en riesgo. A través de plataformas en línea y cadenas de suministro informales, los delincuentes pueden aprovechar las deficiencias en la supervisión, dirigiéndose a personas que buscan tratamientos rápidos o asequibles. Las consecuencias pueden ser graves, incluso fatales. Para las fuerzas del orden, proteger a la ciudadanía significa desmantelar las redes que sustentan estos productos, fortaleciendo la cooperación transfronteriza. Casi 20 años después del lanzamiento de la primera operación Pangea, esta sigue dando resultados reales”.
La INTERPOL indicó que se registró un fuerte aumento en la incautación de medicamentos antiparasitarios, una tendencia observada por última vez en ediciones anteriores de la Operación Pangea durante la pandemia de COVID-19.
Agregó que este incremento se debe a la creciente promoción en línea de estos productos como tratamientos alternativos contra el cáncer, a pesar de las reiteradas advertencias de las autoridades sanitarias de que tales afirmaciones carecen de respaldo científico.
Dos sustancias predominaron en las incautaciones: la ivermectina, utilizada para tratar infecciones parasitarias y de gusanos, y el fenbendazol, un antiparasitario aprobado únicamente para uso veterinario.
«A menudo etiquetados erróneamente como suplementos alimenticios, estos productos se venden como parte de los llamados «kits de tratamiento contra el cáncer», lo que facilita su acceso y evita la regulación», indicó.
Australia, Nueva Zelanda, Singapur, Estados Unidos y el Reino Unido reportaron incautaciones significativas de ambas sustancias.
La demanda de productos farmacéuticos relacionados con el rendimiento y el estilo de vida continúa creciendo, y los esteroides anabólicos vuelven a ser la categoría dominante, con 86.732 dosis incautadas a nivel mundial. La demanda está impulsada principalmente por las comunidades de culturismo y fitness, con producción detectada en partes de Europa del Este y Sudeste, y centros de fabricación establecidos en India, el Reino Unido y Estados Unidos.
En Bulgaria, las autoridades desmantelaron una planta de producción clandestina e incautaron millones de pastillas, ampollas e inyectables mal etiquetados.
Se registraron importantes incautaciones en Australia, Irlanda y Nueva Zelanda, donde se interceptaron cientos de viales de péptidos en múltiples operativos policiales.
La INTERPOL dijo que en la operación participaron 90 países y territorios, entre ellos, Albania, Angola, Argentina, Armenia, Aruba, Australia, Nicaragua, Austria, Estados Unidos, Uzbekistán, Venezuela, Bangladesh, Bielorrusia, Benin, Bosnia-Herzegovina, Botswana, Brasil, Brunei, Bulgaria, Burkina Faso, Camboya, Camerún, Canadá, Chile, China, Colombia, Costa Rica, Curazao, Chipre, España, Jamaica, Italia y México.








