Redacción (RT.com).- Los riesgos de la presencia de microplásticos en el té se han identificado en una revisión científica publicada en la revista Food Chemistry. El estudio reúne pruebas recientes que indican que los microplásticos pueden originarse el agua utilizada para la dilución en la producción, el embalaje y las hojas de té contaminadas.
Según el artículo, el riesgo total para la salud humana de los microplásticos y nanoplásticos (MNP) presentes en el té genera preocupación por dos temas principales: su posible permanencia en el organismo y su capacidad de interactuar con las células y de trasladarse a distintos tejidos.
Tras un experimento realizado con un pequeño crustáceo llamado ‘Daphnia magna’ —altamente sensible a una amplia gama de sustancias químicas tóxicas— y exponerlo a MNP aislados de diferentes tipos de té, se observó la presencia de partículas dentro de su cuerpo y efectos subletales, como alteraciones anatómicas, problemas de movilidad e incluso inmovilidad, mientras las concentraciones eran elevadas en soluciones no tratadas.
Agentes presentes en el agua
Los autores explican que el plástico, ampliamente utilizado a nivel mundial, se degrada lentamente y puede fragmentarse en partículas microscópicas que se dispersan por el medio ambiente y llegan a los alimentos y bebidas consumidos por los seres humanos.
Estos plásticos pueden ser ingeridos principalmente gracias al agua corriente, a través de los envases, las hojas contaminadas y otros ingredientes, aunque las bolsitas de té se identifican como la principal fuente cuando entran en contacto con agua caliente.
Para llevar a cabo la revisión, los investigadores analizaron bases de datos como PubMed, Scopus y Web of Science, partiendo de 890 artículos y reduciendo la muestra a 19 estudios tras un proceso de filtrado y evaluación de los criterios de calidad e idioma.
El riesgo en una bolsita de té
Así, detallan que los análisis incluyeron muestras de té frío embotellado, bubble tea, té de hojas sueltas y té en bolsitas, enfatizando que los formatos listos para beber suelen venir en envases de plástico, como las botellas PET, o en cartones con recubrimiento plástico interno.
El hallazgo más relevante indica que una sola bolsita de té puede liberar más de 1.000 millones de partículas microscópicas de plástico al sumergirse en agua hirviendo, con liberaciones significativas también en bolsitas mixtas y supuestamente biodegradables.
Los autores expresan su preocupación por los posibles impactos en la salud humana y el medioambiente, y recomiendan reducir el uso de bolsitas de té de plástico, mejorar su diseño o minimizar la exposición del consumidor como medidas de precaución.
No obstante, el artículo aclara que estos efectos no se deben únicamente a los microplásticos, ya que también se detectaron metales en el líquido, como arsénico, cromo, plomo y otros, lo que dificulta determinar las causas.
Además de las partículas, el estudio destaca la posible liberación de aditivos y sustancias no intencionalmente añadidas durante la infusión, con resultados variables en cuanto al riesgo según el compuesto.
https://actualidad.rt.com/actualidad/600728-metaestudio-revelar-haber-mil-millones-agentes







