jueves, 14 diciembre 2017 4:23:19 pm

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El polvo del Desierto del Sahara a República Dominicana

San Juan (Puerto Rico).- Miles de ciudadanos en la República Dominicana permanecen ajenos a los daños para su salud producto de las nubes de polvo producto de las tormentas en el desierto del Sahara.

Esas nubes han llegado a cubrir la mitad de la zona este de la República Dominicana, confirmó el Servicio Nacional de Meteorología de Estados Unidos en Puerto Rico (SNM).

Los rastros de esas nubes representan un grave peligro para los asmáticos y alérgicos, principalmente en personas que estén expuestas al aire libre trabajando en construcción o quienes realizan cualquier otra actividad al aire libre.

“La capa  de polvo con bacterias asociadas causa problemas de salud en las vías respiratorias, principalmente en personas que padecen de alergias o asma”,  dijo al periódico digital precisión.com.do, el meteorólogo Félix Castro, del Servicio Nacional de Meteorología de Estados Unidos en Puerto Rico.

Castro explicó que este evento ocurre en el verano para los meses de junio y julio, aunque este año ha sido menor por las ondas, que limpian el aire.

Indicó que como señal de la presencia del polvo del Sahara se notará el cielo “blancuzco” y un polvo en los cristales de los carros.

“La mitad del este de República Dominicana es el que se ve más afectado”, comentsó Castro, al tiempo que alertó a residentes y turistas de esa zona turística para tomar precaución para no verse afectados.

El meteorólogo destacó que por lo general esos son episodios que pueden permanecer una semana, pero si llueve, entonces se disipa.

Antes de llegar a la República Dominicana las nubes del polvo del Sahara llegan a Puerto Rico, donde el  nivel de alergias se ha convertido en uno de los principales padecimientos en todo el año, de acuerdo a la Asociación Puertorriqueña de Médicos Alergistas (APMA).

“El polvo que nos llega de África es un particulado muy pequeño que se deposita en los pulmones y mucosas del tracto respiratorio”, destaca la organización.

Escrito por Por Gheidy de la Cruz